29/12/12

Determinacion Relativa de la Obligacion

DETERMINACIÓN Y DETERMINABILIDAD DE LA PRESTACIÓN – EL REQUISITO DE LA DETERMINACIÓN DE LA PRESTACIÓN

Uno de los requisitos de la relación obligatoria consiste en la determinación de la prestación, pues la conducta prometida por el deudor constituye un presupuesto necesario de la obligación. Si ésta no se conociera con exactitud, difícilmente podrían plantearse los principios de identidad, integridad e indivisibilidad del pago y, en consecuencia, el cumplimiento de la obligación.
Nuestro Código no impone textualmente la exigencia de la determinación, la razón quizá estribe en que debió parecer reiterativo al legislador, por estar establecida en materia de contratos: Art. 1273: “el objeto de todo contrato debe ser una cosa determinada en cuanto a su especie”. Otros  preceptos, reguladores  manifiestan que la indeterminación inicial del objeto de contrato no sea óbice para la perfección del mismo, siempre que el propio contrato contenga los criterios para efectuar posteriormente la identificación del objeto del contrato sin necesidad de un nuevo pacto entre las partes contratantes. 

Así, en materia de compraventa, el requisito del “precio cierto, en dinero o signo que lo represente” (art. 1.445), no es óbice para que el propio Código entienda que basta la mera determinabilidad,  Así, la identificación exacta de la prestación puede ser conocida inicialmente o en un momento posterior de la dinámica de la relación obligatoria:
?? En el primer caso se habla de determinación de la prestación, se afirma, sin más, que está determinada en el momento en que nace la obligación. (Así ocurre en la mayor parte de las obligaciones que se constituyen en la práctica).  
?? En el segundo suele indicarse que existe una determinación o indeterminación relativa o, lo que es lo mismo, que la prestación es determinable antes de su exigibilidad y cumplimiento, conforme a unas reglas o criterios contemplados en el propio título constitutivo de la obligación ( contrato, sentencia,...)

LA DETERMINABILIDAD DE LA PRESTACIÓN. La determinabilidad de la prestación es la posibilidad de que la prestación quede sencilla o aproximadamente identificada en el momento inicial, para ser precisada y perfilada con posterioridad. En definitiva, la prestación puede ser determinada o determinable. El problema fundamental que plantea la determinación relativa consiste en establecer las reglas que permitan convertir la prestación determinable en determinada, en dependencia de los datos del hecho:

?? Supuestos de indeterminación provocada porque la identificación del objeto de la prestación se ha realizado sólo mediante la referencia a un género de cosas, cuya determinación concreta se consigue aplicando las reglas normativas propias de las obligaciones genéricas.
?? Casos de determinabilidad que desaparece en virtud de un acto de elección entre varias prestaciones posibles. Las reglas aplicables son las del CC para las obligaciones alternativas.
?? Supuestos en los que la determinación concreta de la prestación se obtiene mediante el recurso a elementos externos a la propia obligación constituida, requiriendo tener en cuenta una determinada circunstancia de hecho, o la intervención de un tercero extraño a las partes de la obligación. Ej. , cuando el precio de las cosas objeto de la prestación queda referido a parámetros que requerirán una  posterior concreción (el precio del dólar, tal día), o cuando la concreción de la prestación quede remitida a la actuación decisoria de un tercero ( arbitrio de un tercero) 

OBLIGACIONES GENÉRICAS Y OBLIGACIONES ESPECÍFICAS: ALCANCE Y ÁMBITO DE LA DISTINCIÓN  (XX)

Atendiendo a la naturaleza de la prestación de las obligaciones de dar , es necesario distinguir entre obligaciones genéricas y específicas. El CC no utiliza estos conceptos como categoría sistemática, se limita a establecer una regulación diferente para el caso de que la obligación de entregar una cosa recaiga sobre un objeto determinado o individualizado o, por el contrario, sobre un objeto determinado únicamente mediante su pertenencia a un género. Aunque en alguno de sus artículos si que utiliza la expresión “obligación genérica”.

 ?? Estaríamos ante una obligación específica en los casos en que la prestación del deudor se encuentre perfectamente individualizada y la entrega de una cosa diferente no satisfaga el interés del acreedor. El art. 1.166.1 dispone “el deudor de una cosa no puede obligar a su acreedor a que reciba otra diferente, aun cuando fuere de igual o mayor valor que la debida”=> El principio de identidad de la prestación se encuentra notablemente reforzado.

?? Por el contrario, las obligaciones genéricas existirían en aquellos supuestos en que la obligación de dar o entregar una cosa viene caracterizada por la relativa determinación (o, indeterminación) de la cosa objeto de la prestación. El art. 1.167 habla de “entregar una cosa indeterminada o genérica”; es decir, una cosa que se encuentra señalada únicamente por su referencia a un género (una tonelada de tal abono, tres cajas de papel de ordenador, etc.). Se trata habitualmente de cosas homogéneas.

Características principales de las obligaciones genéricas:

?? Las obligaciones genéricas no recaen necesariamente sobre cosas y servicios (bienes) fungibles, aunque en la mayoría de los supuestos así ocurra. Son bienes fungibles aquellos que pueden sustituirse por otros por ser entre sí homogéneos o equivalentes y se contemplan en atención a unas características o cualidades genéricas o similares (Ej. : ejemplares de un disco).
?? Suelen referirse a bienes muebles, aunque tampoco existe dificultad alguna para que recaigan sobre bienes inmuebles, Ej. : que una sentencia obligue a una sociedad inmobiliaria a entregar un piso del próximo bloque de viviendas que construya.
?? Se subdistinguen entre ordinarias o de género limitado.

LA OBLIGACIÓN GENÉRICA DE GÉNERO LIMITADO Dentro de la categoría de las obligaciones genéricas, es común subdistinguir entre las obligaciones genéricas ordinarias o propiamente dichas y las obligaciones genéricas de género limitado (también denominadas obligaciones genéricas delimitadas), según la mayor o menor amplitud y determinación del género considerado.

Según ello, se debería hablar de obligación de género limitado cuando el objeto de la prestación no se determina sólo por su pertenencia a un género (supongamos, ladrillos para la construcción, aceite,...), sino por una serie de datos que circunscriben o delimitan el objeto de la obligación de origen, lugar, año ,... (ladrillos de tal o cual tejar, aceite perteneciente a un tipo de oliva y con un tipo de prensado específico). La autonomía propia de las obligaciones de género limitado es puesta en duda por algunos autores, ya que se está siempre frente a obligaciones genéricas. Sin embargo, es obvio que cuanto más se concrete el género, mayor es la posibilidad de extinción de la obligación por desaparición de los bienes objeto de la obligación. La regla genus nunquam perit no es aplicable a este subtipo de obligaciones genéricas.  Son más frecuentes en la práctica las obligaciones de género limitado que las obligaciones genéricas ordinarias.
 
RÉGIMEN JURÍDICO DE LAS OBLIGACIONES GENÉRICAS La obligación genérica plantea dos problemas fundamentales: la calidad de la cosa que ha de entregarse y la repercusión que sobre el cumplimiento de la obligación constituida arroja la propia pérdida de la cosa. Temas interconectados con la necesidad de especificación que conlleva toda obligación genérica. Seguidamente se realiza la disección de tales cuestiones. 

LA REGLA DE LA CALIDAD MEDIA: EL ARTÍCULO 1.167 DEL CÓDIGO CIVIL

En el caso de que la obligación genérica encuentre su causa en un contrato, puede haberse determinado en el mismo, con la debida precisión, la calidad de la cosa genérica que haya de entregarse.  Sin embargo, no resulta extraño en la práctica que la cuestión considerada resulte problemática, sea por imprevisión de las partes o por haber nacido obligación genérica de responsabilidad extracontractual. Para tales supuestos el artículo 1.167 in fine establece una regla de carácter salomónico, que procede del Derecho romano justinianeo: "El acreedor no podrá exigirla de la calidad superior, ni el deudor entregarla de la inferior". Esta regla de la calidad media es de utilidad relativa, aunque en cuanto norma equitativa pretende equilibrar las respectivas pretensiones de recibir lo mejor por parte del acreedor y de entregar lo peor por parte del deudor.

LA PÉRDIDA DE LA COSA Y LA REGLA GENUS NUNQUAM PERIT

El otro problema que plantea la obligación genérica radica en las consecuencias que sobre el cumplimiento de la obligación pueda arrojar la pérdida de la cosa. 
? En el caso de una obligación específica (entrega de un determinado cuadro) la pérdida de la cosa ha de conllevar la extinción de la obligación (por imposibilidad de cumplimiento), siempre y cuando la pérdida no se debiere a dolo, culpa o mora del deudor. Si fuera por una de esas tres circunstancias, la obligación no se extinguiría, se transformaría en la obligación de abonar una indemnización. 
?? En el caso de obligación genérica, la pérdida de la cosa no es en sí misma significativa, por que puede ser  sustituida por otra del mismo género (otro libro, por ejemplo). En consecuencia, la responsabilidad del deudor se agrava en las obligaciones genéricas, dado que las prestaciones correspondientes pueden ser atendidas incluso en el caso de que desaparecieran o perecieran todas las cosas genéricas de que inicialmente dispusiera el propio deudor. 
Este efecto no está contemplado expresamente en nuestro CC en relación con las obligaciones genéricas, sino precisamente en relación con el supuesto contrario de las obligaciones específicas. El artículo 1.182 establece que "quedará extinguida la obligación que consista en entregar una cosa determinada cuando ésta se perdiere  o destruyere sin culpa del deudor y antes de haberse constituido en mora”.

LAS OBLIGACIONES GENÉRICAS: LA INDIVIDUALIZACIÓN. (X)  Las obligaciones genéricas se caracterizan por la indeterminación de la cosa objeto de la prestación. Y en algún momento de la dinámica de la obligación genérica ha de desaparecer esta indeterminación que pesa sobre la conducta del deudor, concretándose las posibles cosas o servicios, pues el deudor está obligado a realizar una prestación en exclusiva del conjunto de prestaciones genéricas contempladas.  A la determinación de la prestación se le denomina de forma indistinta concentración, concreción o especificación. Una vez especificada la prestación, la obligación genérica deja de ser tal y asume el carácter propio de la obligación específica, con la fundamental consecuencia de que la regla genus
nunquam perit dejará de tener operatividad.  La especificación suele coincidir con el momento solutorio, sin embargo, por excepción, cabe que la especificación tenga lugar antes, bien porque así se previó en el contrato o bien porque las plurales prestaciones genéricas consideradas devengan todas ellas imposibles, salvo una.

LA DIFERENCIA ENTRE OBLIGACIONES ESPECÍFICAS Y GENÉRICAS RESPECTO DE LA EJECUCIÓN FORZOSA: 

El CC establece un régimen jurídico diverso para ambas por cuanto se refiere a la posibilidad de reclamar la prestación in natura o ejecución específica de la obligación.
??Si la cosa fuera indeterminada o genérica podrá pedir (El acreedor) que se cumpla la obligación a expensas del deudor” (art. 1.096.2). Significa ello que, pese a la falta de colaboración del deudor en el cumplimiento, el acreedor podrá obtener judicialmente el mismo resultado previsto en la obligación mediante los mecanismos de ejecución oportunos (p. Ej. Puede embargarse una determinada cantidad de dinero de las cuentas bancarias del deudor para destinarla a la adquisición del objeto prometido, que se comprará a cualquier proveedor). “Ejecución in natura”
?? Por el contrario, en caso de obligación específica, resulta imposible con carácter general que el acreedor pida el cumplimiento de la obligación a expensas del deudor, pues en muchos casos sin la colaboración de éste resultará imposible la ejecución in natura. De ahí que en el art. 1.096 únicamente se prevea la facultad del acreedor de “compeler al deudor a que realice la entrega”, y en caso de que no cumpla, la prestación se va a transformar en la obligación genérica de indemnizar por los daños y perjuicios causados      . (p. Ej. No podemos obligar a un doctor a que nos opere, pero le reclamaremos indemnización por daños y perjuicios si no lo hace).

OBLIGACIONES CUMULATIVAS, ALTERNATIVAS, Y CON CLÁUSULA FACULTATIVA:   (XX) Considerando la unidad o multiplicidad de prestaciones previstas en la obligación, se suele distinguir entre:
Obligaciones simples: en ellas la prestación prevista es única, concretándose en un solo objeto o en un comportamiento determinado.
Obligaciones complejas: en ellas existe una multiplicidad de objetos o de comportamientos (2 o más) en la obligación.

La obligación compleja tiene dos formas muy distintas :
?? Previendo que el deudor ha de llevar a cabo todas y cada una de las prestaciones objeto de la obligación.
?? Contemplando la multiplicidad de prestaciones de forma alternativa.

OBLIGACIONES CUMULATIVAS: Son aquellas en que la relación obligatoria tiene un contenido múltiple y las diversas prestaciones son todas ellas exigibles. El deudor no habrá cumplido y no podrá entenderse que se encuentra liberado de la obligación mientras no ejecute todas las prestaciones previstas (Ej. :, entrega del equipo informático, instalación del mismo, elaboración de software e impartición de cursillos de aprendizaje). Pueden combinar prestaciones de dar, hacer o no hacer, o ser todas ellas prestaciones del mismo tipo. ( En el Ej. se combinan una obligación de dar y 3 de hacer)

OBLIGACIONES ALTERNATIVAS: El planteamiento alternativo de las varias o  Diversas prestaciones de la relación obligatoria conlleva que el deudor cumple la obligación ejecutando cualquiera de las prestaciones. Responden a la idea de una especial previsión. ( p. Ej. Al contratar una cena en un restaurante el encargado puede ofrecer un pescado alternativo previendo que el día de la comida no haya existencias del que se ha solicitado. “Si no tenemos dorada pondremos mero”). Art. 1.131 “el obligado alternativamente a diversas prestaciones debe cumplir por completo una de éstas”.

Por lo general, en la práctica la elección de una entre las varias prestaciones alternativas queda reservada al deudor, pues precisamente la configuración alternativa de la relación obligatoria suele tener como causa la actitud previsora de aquél. Art. 1.132.1 “la elección corresponde al deudor, a menos que expresamente se hubiese concedido ese privilegio al acreedor

 OBLIGACIONES CON CLÁUSULA FACULTATIVA:  Cuando existe una sola prestación prevista en el título constitutivo de la obligación, pero el deudor cuenta con la posibilidad de llevar a cabo otra diversa llegado el momento del pago: Ej. , Pese a celebrarse el contrato de compraventa, el vendedor se reserva el derecho de desistir del contrato y, en vez de entregar la casa vendida, abonará al comprador un millón o diez millones de pesetas. La categoría de las obligaciones facultativas no encuentra apoyo textual alguno en el CC . Es más, alguno de sus artículos parece excluir su existencia ( Ej. Art. 1.166). En cambio, las obligaciones facultativas han sido reiteradamente contempladas por la jurisprudencia del TS. El acreedor sólo puede exigir el cumplimiento de la única prestación debida y carece de facultad alguna para reclamar la “prestación facultativa” , pues ésta se materializa (en su caso) única y exclusivamente por voluntad del deudor, como ha declarado reiteradamente el TS.  La diferencia básica entre las obligaciones alternativas y las facultativas: en las alternativas se debe una prestación, aun no individualizada, entre varias prestaciones contempladas en el título constitutivo de la obligación. En las obligaciones facultativas se debe una prestación única.    

 

Columnas de Opinión del Director